Bienvenido al Blog de:


LOS EXITOSOS PELLS
Donde se muestran todos los capitulos, videos, noticias y mucho mas de esta serie. Cualquier cosa que quieran saber escriban a: losexitosospellss@hotmail.com o por el Chat. Gracias por visitar el Blog.

TODA LA MUSICA DE TODOS LOS CAPITULOS (click en el signo de pausa para parar)


MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com

domingo, 21 de diciembre de 2008

La increíble historia de María Esquivel: de Al Pacino y Di Caprio a Los Exitosos Pells


Vivió en Los Angeles, donde compartió varias fiestas de Año Nuevo con la estrella de Titanic, trabajó como extra de Jack Nicholson, compartió dentista con Quentin Tarantino y viajó con Lucila, la novia del protagonista de Scarface.


Quizá no tiene un millón de amigos, pero más de uno tiene varios millones (de dólares) y son megaestrellas de Hollywood. Pero María Esquivel, la actriz argentina que hoy interpreta a Marina, la tercera en discordia de Los exitosos Pells, jura que sólo rescata la simpleza y los gestos de humanidad de las personas con quien compartió su intimidad, como Leonardo DiCaprio o Al Pacino, durante los seis años que vivió en Los Angeles.
Se fue a Estados Unidos para estudiar inglés y teatro en plena crisis de 2001, por recomendación del productor Enrique Estevanez. Al principio durmió en un convento de monjas para dejar tranquila a su mamá. Luego trabajó como modelo publicitaria, fue notera de un programa de video clips y consiguió un bolo en la película Alguien tiene que ceder, junto a Jack Nicholson. “Apenas me dieron el papel de camarera me le tiré encima al director para abrazarlo, no podía creerlo”, recuerda la morocha que volvió al país porque su amiga Julieta Ortega le avisó del casting para entrar a la tira de Los Pells.

—¿Llegaste a ser íntima de Leonardo DiCaprio?

—Leonardo es un amigo. Fue novio de Giselle (Bundchen, top model brasileña), que ya era amiga mía. Pasamos muchos Años Nuevos juntos, porque tenemos amigos en común. Yo viví en la casa de Giselle un tiempo cuando no andaba bien económicamente. Fueron muy humanos conmigo.

—¿Cómo es DiCaprio de entrecasa?

—Es una persona excelente, súper humilde. Estaba siempre Giselle, él y todos sus amigos. El me los iba presentando. Y me decían: “Ay, argentina... Qué divina ella, que habla mal”. Yo era un desastre con el inglés. Pero les caí bien y empezaron a invitarme a distintos lugares. Todos actores. En Los Angeles, hasta el dentista es actor. Todo el mundo está ahí por algo.

—Y tu amiga Lucila Solá es la novia nada menos que de

Al Pacino...

—Sí, tuve la suerte de conocerlo a través de Lucila, una gran amiga que conocí acá pero me hice amiga en Los Angeles, de tanto cruzarnos en castings y audiciones. Ellos empezaron a salir y yo lo conocí al toque. Porque ellos fueron amigos primero. El es un libro abierto. La verdad es que es muy interesante sentarse a comer con él, escucharlo a hablar y disfrutar de todo lo que sabe.

—¿Estuvo casada?

—Sí, ella se fue por amor a Los Angeles. Tiene una hija y en su momento estuvo casada con un argentino que fue top model en el exterior. Lucila no se fue por trabajo.

—¿Cómo fue tu primer encuentro con Pacino?

—Bueno, yo era la amiga más cercana de Lucila, entonces un día nos invitó a la avant premiere de una película. Nos fuimos todos a comer. Yo sabía quién era, pero de chiquita estuve con gente de todo tipo, y mi mamá me enseñó que todos somos personas. Así que no me sorprendió. Más cuando vivís en Los Angeles y te pasa que vas al dentista y ves a Quentin Tarantino.

—¿No te hubiese gustado compartir una película más que una amistad?

—¿Te digo la verdad? Para mí fue mucho más interesante compartir con ellos una amistad que un trabajo, porque una amistad es otra cosa, es una confianza, un relajamiento...

—¿Se vive muy distinta la amistad en Los Angeles, respecto de en la Argentina?

—Y... Al Pacino, que está muy enamorado de Lucila, de pronto me decía: “Vos me hacés acordar a mí cuando era chico. Vos estás de acá para allá, de acá para allá en todos lados; tenés que estar más concentrada. Vos estás caminando como Mr. Magoo. Vos tenés que venir a mi psicólogo”.

—Caminar como Mr. Magoo, ¿era excusa para ir al psicólogo de Al Pacino?

—Bueno, él me lo recomendó porque yo le parecía graciosa y me veía dispersa y me decía: “Sos un personaje, te quiero mandar a mi psicólogo, es lo más”. Y a mí realmente me cambió la vida. Nuestro psicólogo se murió el año pasado. Pero bueno, por suerte hay varios.

—El psicólogo de Pacino debe cobrar fortuna. ¿Cómo lo pagaste?

—No lo pagué yo. Fue él quien me pagó la terapia. Es más, el psicólogo vivía en Nueva York, así que él me pagó el viaje en avión de Los Angeles hasta allá. Viajamos con Lucila y fue muy lindo. Lo cuento porque refleja un gesto muy humano de él y cuánto la quiere a Lucila.

—¿DiCaprio también tuvo esos gestos de generosidad?

—Al principio, me estaba mudando y mi familia no me podía ayudar económicamente. Giselle me ofreció su casa. Y ahí compartí mucho tiempo con ellos dos. Sin saber, es como que caí en un ambiente que... la pasé bárbaro. La gente dice: “Uh, Al Pacino, uh, Di Caprio...”, pero son gente como uno, re simples.

—¿Por qué volviste al país?

—Me volví para visitar a mis padres. Mamá estaba sola porque su ex marido había muerto. Quería estar cerca de mi mamá y ver lo que pasaba acá. Yo le decía a Julieta Ortega que quería venirme. Ella me avisó que había un casting para el personaje de Marina en Los Pells.

—Si hubieses estado enamorada, quizá no te volvías...

—Yo me enamoré allá y me casé con un americano, productor de música. Era de otro palo. Todo tiene que ver. Su socio es el hijo del productor Quincy Jones. Tuve el gusto de conocerlo. Luego me separé, me vine, hice una película con Dolores Fonzi y ahora Los Pells. Embalé todo, vendí todo. Y me vine.

—¿Es difícil estar en pareja cuando no hay lugar para afincarse?

—Después de mi matrimonio allá, me dediqué a full al trabajo. Hice foco en eso porque me completa.

—¿DiCaprio o Al pacino no quisieron presentarte con sus amigos para salir en pareja?

—No, conocí gente, pero la verdad que nunca...

—¿Qué te pasó, no te convenció ninguno?

—(Piensa) ¡Qué pregunta! No es eso. ¿Te digo la verdad? Siempre me gustaron los hombres de perfil bajo y que no estén expuestos. Cuando lo conocí a mi ex marido, él diseñaba para una marca de jeans y era surfer. Después empezó a ser músico.

—¿Tampoco te gustan los hombres mucho más grandes que vos?

—Tampoco. Es que yo soy muy chiquilina. Mis amigas me dicen que soy Peter Pan, que vivo en un mundo de ilusiones. A mí me encantan los playmovil. Encima soy varonera.

—Quizá con tus amigas te das cuenta que ser pareja de una estrella no es tan lindo...

—Claro, sí. Esta es una carrera difícil. Todo el tiempo jugás con el ego. Lo último que quiero es tener alguien al lado tan expuesto. A mí me gusta el hombre simple. Actores, como amigos, bárbaro.

—Tengo un carnicero

amigo que es re simple, ¿te lo presento?

—Pero presentámelo, si es buena gente... (piensa) Es que ser novia de una estrella implica otras responsabilidades, tenés que vivir a la defensiva. Por ahí después de esta nota hay gente que va a decir que esto, que lo otro... Te exponés. Más en televisión. Un día estás arriba y otro día abajo. Pero te la tenés que bancar si es lo que elegiste.


La revelacion de “los Pells”

Esquivel fue una chica inquieta. Cuenta que pasó nada menos que por diez colegios y que, aunque para ella fue una experiencia “increíble”, su mamá debió comprar muchos uniformes en un corto período de tiempo. “Era payasa, muy terrible. Siempre me hacía la graciosa. Las profesoras le decían a mamá que desconcentraba a la clase”,

recuerda.

—¿Eras buena en el estudio?

—En el oral era buena, pero en la parte escrita era un desastre porque nada, tenía un problema: me iba para aquí, para allá, no prestaba atención.

—¿Qué cosas tuyas se identifican con Marina, tu personaje en Los Pells?

—Y, bastante. Marina es una estudiante de teatro que está enamorada de su maestro. De pronto ve que empieza a trabajar en un canal de televisión y todo es diferente y sorprendente para ella. A mí me pasó eso en un momento.

—Le están dando cada

vez más pantalla a tu personaje...

—Y sí, les gustó. Marina entra a Mega News, es actriz y tiene dos vidas paralelas. Puedo jugar con distintos colores. No sabés si es buena, si es tonta, si es mala... si lo quiere a Gonzalo o si está con él por conveniencia.

—¿Qué sentís cuando te ves en la televisión? Nunca hiciste tele en tu país...

—Bueno, pasan cosas raras a la que no estoy acostumbrada, pero todo es lindo. El otro día me fui a comprar ropa y cuando iba a pagar me la regalaron. La gente te reconoce. Cuando me preguntan si extraño Los Angeles, digo que allá me pasaron cosas increíbles pero que acá tengo a mi mamá, mi casa, a mis amigas de toda la vida. La verdad es que ésta es mi casa.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta esta actris, como que le costo al principio pero ahora anda bien, le va a ir bien!

Publicar un comentario en la entrada